Por
email un amigo de Torremocha nos manda esta poesía.
Hola amigos:
Soy un maestro asturiano, casado con una
torremochana, y disfruto del pueblo en las temporadas de vacaciones: Semana
Santa, Navidad y verano en una casa de alquiler.
Mi opinión sobre esta
página es
del todo positiva, ya que nos da la oportunidad a los que vivimos lejos y amamos
vuestra tierra de estar en contacto permanente.
Mi esposa, Felisa Ciborro Mordago,
ha compuesto una bonita poesía
que os transcribo aquí para que, si lo tenéis a bien la
incluyáis en cualquier apartado de vuestra página.
También
me pongo a vuestra disposición para enviaros
fotografías de vuestra tierra (tengo unas cuantas) si lo deseáis.
MIS DOS TIERRAS
Extremadura, Asturias;
Asturias, Extremadura;
benditas sean estas dos tierras
pues a las dos quiero yo.
La primera me vio venir al mundo,
y la segunda en ella me acogió;
una curtida y dorada,
la otra verde y esponjada.
Extremadura, Asturias;
Asturias, Extremadura;
en las dos al mismo tiempo
quisiera estar yo.
Cuando estoy en ésta,
quisiera estar en aquélla;
cuando estoy en aquélla,
quisiera estar en ésta.
Extremadura, Asturias;
Asturias, Extremadura;
a las dos os quiero yo,
porque si una me vio venir al mundo,
la otra me cobijó.
Felisa Ciborro Morgado
Torremocha - 1950
Saludos cordiales.
A TORREMOCHA
¡Qué bonitas son
las eras de mi tierra!
Todas en flor
cuando llega la primavera.
Y si es en el verano,
¡todo!, ¡todo!, ¡todo está dorado!,
pero a mí me sigue gustando
aunque esté todo quemado.
Felisa
Ciborro Morgado (54 años)
Avelino
Roces Matínez nos manda un nuevo email:
Esta familia asturiana mixta asturiana-extremeña,
quiere desear a todos Feliz y Venturoso 2.006.
¡Que todos vuestros deseos se vean cumplidos!
Al mismo tiempo quiero enviaros una nueva aportación de mi esposa Felisa
Ciborro Morgado, es una nueva poesía:
MI PUEBLO
Torremocha, mi pueblo
con sus gentes, sus calles, sus casas...
y sus cercas, cerradas con piedras
unas con otras superpuestas.
Me gusta mirarlas.
Me traen recuerdas de mi infancia.
Me gusta mi pueblo,
con sus inviernos -fríos y secos,
en torno al brasero,
y en sus chimeneas al fuego.
¡Cuántos recuerdos!
Me gusta mi pueblo,
y sus eras en flor
cuando llega la primavera.
Me gusta mi pueblo
cuando llega el verano
aunque esté todo quemado
y todo dorado.
Me gusta mi pueblo,
con nuestro Cristo del Humilladero
al que todo el pueblo con devoción
le piden sus deseos, y...
¡Él!, como siempre,
atiende nuestros ruegos.
Torremocha, ¡mi pueblo!
Aunque esté lejos,
siempre te tengo en mi recuerdo;
entre otras muchas cosas,
porque soy parte de ti.
Cordiales saludos a todos.
Felisa Ciborro Morgado