A CATI RICO, en su onomástica
El día vente de octubre, de hace, no se cuantos años
Parió tu madre una niña, tras nueve meses gestando
No hubo parto hospitalario, que en casa la fue sacando
De su vientre con esfuerzo, la comadrona y sus paños
Le puso nombre de reina, acorde con sus encantos
Catalina la llamó, risueña creció sin llanto.
Cautivó su simpatía a todo torremochano
Que habitaba por entonces, que cruzaba con sus pasos
La maldita emigración en pos de mejor sustento
Hace que veas truncada, tu infancia, con descontento
Gran camino recorriste hacia la tierra germana
Tras los pasos de tu padre, de tu madre, de tu hermana
De tu hermano y tu futuro, el desconcierto te mata.
¿Qué hago yo en aquellas tierras?, te preguntas alterada.
Dejo atrás mis amistades, mis parientes y mi casa
¿Qué hago yo en aquellas tierras?, si no se ni como hablan.
La incertidumbre de un tiempo, una vez ya superada
Dominada la costumbre, la infancia recuperada
Conseguiste el dominio de lenguaje tan extraño
Que tras larga convivencia expresaste con encanto.
Tuviste malos momentos, ya de mujer, sufrimiento
Torturada por tu suerte, no merecido tormento.
Demostraste a todo el mundo capacidad e intelecto
Sabiendo sacar partido, a destino tan incierto
Desarrollaste sapiencia para seguir adelante
No te hundiste en la miseria, a tus hijos los criaste
Hoy cumples titantos años y quiero homenajearte
Con poética humildad, con cariño y amistad
Que siempre tenga tu vida la mejor felicidad.
Alfonso Barroso Pérez
MARIPOSA FILÓSOFA
Una linda mariposa
Volaba sobre una rosa
Con su lúcida hermosura
Abrillantaba la oscura
Capa de un escarabajo
Que cumplía con su trabajo
De hacer bolas de excremento
Y así escaparse del viento
Y de la marea muy brusca
Los huevos que en ella incrusta
Triste, dijo recordando
La mariposa mirando:
Es, esta vida afanosa
La que te hace tan gozosa
Él, con su bola rodando
Con las patas atrasando
Hasta quedarla redonda
Fuerte, dura y muy oronda
Yo sin dejar de volar
Las flores polinizar.
Grande es la naturaleza
Sumida en su gran proeza
Distribuyendo a los seres
Los muchísimos quehaceres
Con un fin determinado
Esmerado y bien cuidado
Hacer vida sin parar
Y después de terminar
Todo se vuelve a empezar.
Alfonso Barroso Pérez