Para
los aficionados a las aves, esta ruta es única ya que podemos encontrar
en todas las épocas del año aves para observar.
Salimos del pueblo para iniciar la ruta tomando
la carretera dirección Botija durante medio kilómetro, desviándonos
por el primer camino a la derecha, para llegar al Cerro Hoyo, uno de los puntos
más altos del término desde donde divisamos una panorámica
del pueblo y la extensión del llano. Siguiendo esta pista accedemos a la
cola de ganados y continuando por ella hacia la derecha dejamos a un lado el nacimiento
del río Guadiloba, cuyo embalse abastece a Cáceres.
Por una pendiente suave descendemos y proseguimos
nuestra marcha admirando una espectacular vista de la sierra de Montánchez
por una zona llana y desarbolada. Nos cruzamos primero con el camino de Plasenzuela,
y pocos metros más allá con el de Botija, cuando por fin topamos
con una de las zonas húmedas más ricas en avifauna del término,
donde en años de abundantes lluvias es posible observar colonias nidificantes
de fochas, ánades reales, somormujos lavancos con su impresionante danza
nupcial, además de correlimos, andarríos, cigüeñuelas,
espátulas etc. Rapaces como cernícalos y milanos también
son de fácil observar. Con la próxima instalación de un mirador
de aves en la charca el disfrute será mayor.
Continuamos adelante y cruzamos la carretera Cáceres-Miajadas,
para atravesar el río Salor por unas pasaderas de piedra, y antes de proseguir
nuestro camino podemos contemplar la ermita de Torrealba datada en el siglo XVI
donde en sus terrenos circundantes estuvo enclavado el poblado del mismo nombre.
Para acceder al pueblo entraremos por la calleja que está justo al cruzar
el río.
Modalidad: A pie y en bicicleta.
Dificultad: Baja.
Tiempo previsto: 2 horas.
Punto de partida y llegada: Charca del Pozuelo - La fuente.